
2 de julio de 2026
La edición de esta semana trata sobre las “Medidas y prevención contra los golpes de calor”
Los golpes de calor ocurren con frecuencia entre julio y agosto. Para prevenirlos, tenga en cuenta los siguientes cuatro puntos:
Punto 1: Ingesta frecuente de líquidos: Beba líquidos, aunque no sienta sed.
Punto 2: Adaptar la vestimenta: Afloje el cuello de la ropa y use prendas que permitan una buena ventilación.
Punto 3: Evitar el calor: Incluso en interiores, procure una buena ventilación de aire y controle la temperatura mediante el uso de aires acondicionados u otros medios.
Punto 4: Mantener una buena salud diariamente: Adquiera el hábito de realizar ejercicio ligero durante períodos cortos y transpire mediante un ejercicio moderado.
Sin embargo, cuando no se encuentre bien de salud, procure no esforzarse demasiado.
Los síntomas iniciales del golpe de calor incluyen mareos o sensaciones de desvanecimiento al ponerse de pie, incluso cuando la persona está claramente consciente, así como entumecimiento de las manos y los pies.
Refúgiese inmediatamente en un lugar fresco, afloje la ropa para enfriar el cuerpo y reponga líquidos y sales.
Aproximadamente la mitad de los pacientes que sufren golpes de calor son personas mayores de 65 años.
Las personas mayores sufren una disminución de la sensibilidad al calor y a la falta de líquidos, así como una reducción de la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal.
Se producen numerosos casos de golpes de calor dentro de las viviendas, por lo que se recomienda comprobar con frecuencia la temperatura y la humedad de las habitaciones además de utilizar el aire acondicionado, aunque no se sienta calor.
Asimismo, preste atención al estado de salud de aquellas personas a quienes les resulta difícil expresar su estado de salud, como son los niños pequeños y las personas con alguna discapacidad.